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ISBN OC : 978-84-9981-705-7
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La verdadera relación de Mitra con Jesús


                  Triada de dioses medopersas, primero a la izquierda Mitra

Varios historiadores revisionistas como Richard Carrier, Timothy Freke, George Wells o Robert Price, y otros, cuya corriente algunos llaman "mitistas", por aquello de intentar insistir en que Jesús fue un mito inventado, sienten la obligación de demostrar dos cosas: Que el cristianismo lo inventó Pablo de Tarso o que fue el mitraísmo, es decir la corriente religiosa persa del dios Mitra la que tuvo mucho que ver en la construcción de la figura de Jesús. Esto último es un tema muy utilizado por aquellos detractores de la figura de Jesús como personaje histórico.

     Vamos a profundizar ahora en esta idea de identificar al antiguo Mitra con Jesús, para ver cuanto hay de cierto en lo que se dice al respecto y por qué. El culto a Mitra tiene orígenes indo-rianíes, fue conocido también como Vohu Manah, de alguna manera originalmente parecía subordinado al dios Varuna, perteneciente a los dioses de la luz, que se enfrentan a los de la oscuridad. En otras tradiciones se le relaciona con Ahura Mazda, incluso se da a entender que fuera su hijo. Eso si, no tenía consideración de dios sol en ninguna de estas tradiciones, ya sea persa o hindú, ni como hijo del sol. Eso sí, en los Vedas aparece como el dios de la luz celeste, como de un astro o estrella, y entre los Avesta o libros sagrados zoroastristas se le representa como un dios guerrero. Tampoco veneraban a Ahura Mazda, padre de Mitra, como un dios del sol, más bien a esta, la más importante deidad persa la consideraban como dios creador, o dios del universo.


                     Arriba, relieve del principal dios del zoroastrismo Ahura Mazda


Los que defienden que el cristianismo bebió de fuentes mitraístas señalan similitudes entre las cualidades y acciones de uno y de otro. Por ejemplo, citan de ciertas tradiciones persas más antiguas, en las que supuestamente se afirma que Mitra nació de una virgen, algo que por otro lado no sería nada insólito, pues en decenas de tradiciones religiosas de todos los tiempos, el milagro de nacer de una virgen era común, como símbolo de nacimiento milagroso o puro. Sin embargo, por mucho que busquemos en archivos antiguos, nada de eso se dice de Mitra en ningún relato, tablilla o mural. Más bien parece que se confunden con Asha, este ente mitológico al parecer se reencarnó en un ser humano, se dice que nació de una virgen y cuando murió subió al cielo y se convirtió en redentor de la humanidad, fundando el reino de las potencias buenas sobre la tierra, en eso si parece haber cierto paralelo con Jesús. Pero no hay indicación alguna que demuestre que ese tal Asha sea el mismo Mitra, ni nada hay que lo relacione o hermane con Mitra, ni con ninguna deidad solar. Y aunque se hable de dios, no era una deidad a la que se rindiera culto, si no más bien la representación del orden justo y el equilibrio. Sin embargo, en esa misma escatología de dioses y simbolismos persas, donde se habla de Asha, si se menciona a Mitra como un dios menor ayudando a Ahura Mazda a vencer a un tal Ahrimán, miembro principal de la oscuridad, siempre en el entrono de la lucha entre el bien y el mal. Era subordinado del dios supremo, en este caso, no lo menciona como hijo, si no como ayudante.


El culto a Mitra fue realmente más meda que persa, pues su auge por lo general coincidía con los gobernantes medas. Incluso durante un tiempo de dominio persa se prohibió su culto, pues se consideraba una herejía del zoroastrismo. Se menciona en ciertas tablillas que Dario I, oraba al sol, a Mitra y al fuego para que dieran valor a sus tropas, lo cual demuestra dos cosas, que si bien los medas tenían cierto culto al sol, este no era exactamente Mitra, ya que se le diferenciaba de este y más bien parecían considerarlo un dios guerrero. 


Siglos después, el geógrafo del siglo I Estrabón en su descripción sobre los dioses persas, dijo sobre Mitra, que era adorado como un dios sol, pero es muy posible que estuviese influido por la romanización que se hizo de esa deidad en posteriores años, en la época en la que escribió y confundió la adoración del Mitra iraní con el romano.   


En realidad, la idea de relacionarlo con el sol surgió mucho tiempo después del esplendor persa, cuando pasó al panteón romano. Eso sucedió alrededor del año 62EC, durante las guerras partas, algunos soldados romanos adoptaron a Mitra como un dios protector, aunque le añadieron connotaciones nuevas. Según cuentan, Plutarco y Tertuliano, su adoración se desarrolló en un principio como una religión mistérica masculina, es decir se llevaba a cabo en grupos secretos, donde los iniciados eran marcados por fuego y no se permitía la entrada a mujeres. Y prosperó en ambientes militares, tanto fue así que influyó en uno de los generales romanos convertido posteriormente en emperador, Marco Aurelio y sobre todo en su hijo, Cómodo, quien le dio impulso a esta nueva religión. 

             Pintura que representa a Mitra romanizado, matando a un toro sagrado


Fue precisamente al romanizarse cuando Mitra obtuvo connotaciones como dios del sol, de hecho se habló entonces de la fecha de su día, como el día 25 de diciembre, coincidiendo con el solsticio de invierno. Y sin embargo, no enseñaron los romanos que naciera de virgen alguna. Cierto historiador llamado Royston Pike, hace referencia a una leyenda, no sabemos su procedencia, en la que se afirma que Mitra nació en forma humana de una roca, y sus primeros adoradores fueron pastores. También dice que realizó milagros y como servidor elegido por Dios, mató a un toro sagrado. Quizás haciendo alusión a los sacrificios persas de toros considerados sagrados. Posteriormente algunos autores añadieron que su nacimiento surgió de una virgen en una cueva y que fue adorado por unos pastores, siendo esta una tergiversación de la leyenda original, quizás para acercarla a la del nacimiento de Jesús.


Otros autores mezclan tradiciones antiguas con los cultos romanos, por ejemplo afirman que para predicar a su padre Mazda, Mitra se rodeo de 12 discípulos, que realizó milagros, curaciones, y fue llamado buen Pastor. Lo de los apóstoles de Mitra es falso, pues en realidad lo único que hay como prueba es una imagen de un dios sol rodeado de los 12 signos del zodiaco. Además esa imagen posiblemente ni siquiera era de Mitra, pues como vimos, los persas no consideraban a Mitra como dios solar. Además, se trataba del zodiaco, algo que ni los judíos, ni los cristianos estaban abiertos a aceptar en sus doctrinas. El número 12 es un número simbólico en muchas civilizaciones y religiones, para los judíos era importante, 12 meses del año, 12 hijos de Jacob, 12 tribus de Israel, por tanto no era nada extraño a un Jesús judío escogiendo a doce apóstoles, pero por tradición y simbolismo propio y no externo. 


Con respecto a los milagros, no he encontrado documentación que acredite tales actos a Mitra, es muy posible que esa afirmación naciera de la  mano de algún escritor revisionista y los que defienden tales afirmaciones se copien unos a otros, pero sin investigar las fuentes, que no las hay. 


De todo lo relacionado con Mitra, lo único constatable entre la documentación romana que ha llegado hasta nosotros, tan solo es que aparece la figura de este dios matando a un toro, pero poco ha llegado de aquella religión mistérica, que tampoco es que haya sido tan popular como se dice, ni que compitiera con el cristianismo en protagonismo. También se dice que el cristianismo adoptó tradiciones persas a través del judaísmo, influido a su vez por los años de contacto bajo el dominio persa. Sin embargo, las primeras inscripciones que aparecen relacionadas con el culto a Mitra nos llevan al tiempo de Darío II y sobre todo desde Artajerjes II, años 424-359AEC. Al menos 100 años después de la vuelta de los judíos del exilio, cuando ya la influencia sería muy escasa. Al parecer, los festejos a Mitra en tiempos de la dinastía aqueménida estaban relacionados con el fin de año y comienzos de uno nuevo, donde sacrificaban caballos, nada de eso pasó al Mitra romano.


Debemos concluir que algunos historiadores actuales hierran al mezclar las leyendas iraníes sobre el Mitra persa, frente al mitraísmo romano, que fue una religión totalmente nueva y diferente, donde apenas se hacen referencia a las ancestrales tradiciones alrededor de este. Es entre los romanos donde es considerado un dios solar, cuyo festejo sería el 25 de diciembre y no para finalizar el año, como lo hacían los persas. Además santificaban el domingo, como día del sol en su honor. Mientras que Persas y medos consideraban su origen como misteriosa, como hijo de Ahura Mazda, los romanos afirman que nació de una roca y que su principal acto era haber matado a un toro, que representa a Tauro, aunque, como en el caso persa, también actuaba como defensor de los ejércitos. Todo lo demás, está fuera de la relación con el mitraísmo romano y por tanto, la supuesta relación con el cristianismo es infundada. 


De hecho, algunos detalles sobre el mitraísmo lo conocemos gracias a escritores cristianos, como Tertuliano, quien escribió contra esta religión y fue él quien precisamente mostró que se trataba de un culto iniciatico de los soldados, donde se bautizaba al soldado y con un hierro candente se le marcaba su símbolo. Justino Mártir escribió contra los misterios del mitraísmo, y recuerda que los demonios imitaban el sacramento del pan y el vino, utilizando pan y agua en los rituales de iniciación. Otros denunciaron también este tipo de rituales contrarios al cristianismo. Y por supuesto que el cristianismo estaba en contra de la adoración de los astros, contra la adivinación y contra el zodiaco.



Otros detalles sobre Mitra los presentan ciertos escritos partos, posiblemente se trate de una distorsión o herejía del zoroastrismo iraní. Nos referimos a los oráculos de Histaspes, unos textos citados por numerosos escritores cristianos, entre ellos, curiosamente Lactancio. A este Histaspes se le consideraba protector de Zoroastro y conocedor de su obra. Pero como este texto apocalíptico iraní está redactado en griego y de autor desconocido, se cree que podría haber sido manipulado y que pulularon varias versiones entre los siglos I y IV. En cualquier caso, en dichos textos se habla de un curioso ritual, en el que ciertos magos subían en verano a una montaña llamada “Monte de la victoria”, a espera de una una estrella que les señalaría el lugar de nacimiento de un rey redentor, que sería Mitra reencarnado y que sería salvador del yugo enemigo. Ese ritual se realizaba una vez al año, durante tres días. Se cree que este texto pudo haber sido redactado durante las guerras contra el imperio romano, de ahí que el “libertador” al que esperan los liberaría del yugo romano. En otra crónica posterior de origen gnóstico y posiblemente copiada de la de Histaspes se hablaba también de un Mitra reencarnado que nacería de una virgen en una cueva y también se habla de una estrella que los llevaría allí y al cual debían ofrecer sus coronas. 


Todo esto, si bien parece una curiosa coincidencia entre el nacimiento de Cristo, los reyes magos y una supuesta reencarnación de Mitra, en realidad es una yuxtaposición de doctrinas, fruto de una necesidad de salvación de un yugo o dominación extranjera indeseable en ambas tierras, judíos y partos comparten enemigo. Pero en el caso de Jesús, pronto deja claro que él no venía a salvarlos del yugo romano. Tal vez los famosos “reyes magos”, que fueron a ver a Jesús, eran de esta misma casta de magos mencionados en los oráculos de Hispastes, pero no cabe duda que buscaban a otro salvador y no a ese. Tras su largo viaje de unos 50 días desde la región de Persia, la estrella les jugó una mala pasada, no olvidemos que según el relato bíblico, los llevó primero a Jerusalén, donde estaba Herodes, ellos buscaban a un rey y este, consultando a los sabios judíos los dirigió a la aldea de Belén. Esta es toda la relación, no se dice nada de que los partos abrazaran el cristianismo gracias a eso, ni que buscaran a Jesús como el Mitra reencarnado, y que una vez haya crecido convertirlo en su libertador. 

  Es muy posible que los "reyes magos" o astrólogos mencionados en los evangelios hayan podido ser miembros de los magos que cada años subían en verano a la montaña de la victoria en busca de una estrella.


La relación con Mitra llegó años después, cuando Constantino impuso que el solsticio de invierno, cuando se celebraba al Mitra romano, pasase a celebrarse el día de la natividad de Jesús. Y el domingo se popularizase como “Dies dominico” (día del señor). Claro que los miticistas, encontrarán en esto la relación con Mitra. Pero fue una relación forzada y para nada aparece en los escritos cristianos, pues no se menciona, ni el día ni la fecha de su nacimiento, ni tampoco se dice que naciera en cueva alguna, ni que Jesús atacara a un toro, ni que fuese defensor de los ejércitos. El símbolo de muerte de un toro, más bien se relaciona con la actual tauromaquia. 

        Algunos mencionan que la “mitra papal”, ese gorro turbante con forma de pez, representaba a Mitra, pero por similar que sea el término, en griego, el término “mitro” significaba banda de tela. Y si bien tiene origen pagano, pero para nada tiene que ver con el dios romano, ni el persa. El dichoso turbante tenía la forma de pez, que es indicativo de un gorro que utilizaban los sumos sacerdotes del culto a Semiramis, y era en realidad un símbolo del dios Dagón, el dios pez. Pero tampoco se puede asegurar que esta fuera la influencia, pues su utilización data de la edad media.

En definitiva, no son tantas las coincidencias entre Jesús y el dios Mitra, ni en la versión persa, ni en la romana. No hay pruebas de peso para pensar que los cristianos tomaron prestado ese sincretismo y construyeran a un Jesús, como hijo de Dios, su enseñanza, su vida humana y celestial, pensando en Mitra. 





Bibliografía y libros y páginas de consulta sugeridos


-Historia de las religiones antiguas – Jose Maria Blazquez
-Grandes escritores del mundo clásico – Simón Hornblower
-Jenofonte – Anábasis
-Heródoto y sus nueve libros de historia
-El mundo de los persas - Osten H.H 1985
-Historia de la Cristiandad - Diarmaid MacCulloch
-Los oráculos de Histaspes: Puesta al día y análisis – Guillermo Perez Galicia
-Los Oráculos de Histaspes y la literatura apocalíptica iranía – Juan A. Álvarez / Ignacio Sanz                Extremeño
            -El apologético - Tertuliano - Traducción P. Germán Prado
            -El cristianismo primitivo en la sociedad romana - Ramón Tejo (La historia en sus textos)
            -Historia ilustrada de las formas artísticas - Trad. Jesús Villaverde - Alianza editorial
            -https://www2.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/religion_persa.htm
            -www.egiptología.org
            -El crisol del Cristianismo - Arnold Toynbee - Alianza editorial













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